jueves, 10 de marzo de 2011

Vamos a sembrar "LAS PAPAS"

A finales de febrero, un año más, se inició la época de siembra de la patata en Sotogordo, o como coloquialmente se dice: la siembra de "la papa”.


Los hortelanos se han puesto manos a la obra y han abonado la tierra con la gallinaza correspondiente, seguidamente han arado el terreno (para permitir la mezcla de dicho abono), luego con la máquina de arar le han dado forma a las albardillas y ayudados de la mano de hierro (rastrillo) han redondeado las mismas.

Cuando la tierra está preparada, se procede a la siembra. Las papas de semillas deben estar preparadas en cascos.  Esta preparación tiene su arte, y conlleva conocer de qué manera debe de ser cortada la papa, respetando las distintas yemas que la patata trae ya bien marcadas, o de manera incipiente, de forma que el casco resultante del corte lleve bastante carne, para que una vez en la tierra tenga fuerza para que la planta tire para arriba y brote.

Llegados a este punto, procedemos a pintar las papas, que no es otra cosa que ir depositando o echando los cascos a lo largo de las albardillas. De manera que con la azada en la mano derecha, y con un movimiento contundente, la clavamos en la tierra y tirando lo justo de ella hacia atrás, con la mano izquierda echemos el trozo de tubérculo, o golpe, y levantando la azada, el casco queda sembrado.

Las variedades utilizadas son muchas, yo cito algunas de las que se utilizan normalmente: espunta, desiree, cóndor, monalisa, carlita, y desde hace unos años también se emplea la papa agria, muy buena tanto para frituras como para guisos. Si hablamos de las bondades gastronómicas de cada variedad, podríamos hablar un poco más del tema, pero dejémoslo para otro momento.

Llegados a esta parte del proceso de la siembra,  utilizamos de nuevo la máquina de arar para pasar entre medias de las albardillas, de esta forma arrastramos la tierra que caerá encima y dejará los golpes sembrados mejor tapados.

Y por último,  rastrillo en mano apocamos las albardillas y acabamos de esta manera la siembra de nuestra cosecha de papas, rogando para que una vez broten las matas, no les caiga ninguna helada y trunque nuestras esperanzas de recoger una buena cosecha este año.
Autora: Mª Soledad Jalao Díaz.
Fotos: Rosa Pérez y Juan A. Sánchez.
Sotogordo, marzo de 2011